Historia de Angeles

En Angeles Boxing, cada producto tiene una historia que comienza mucho antes de llegar a tus manos.

Todo inició en la década de los 50, cuando Ciro Hernández Ángeles comenzó un negocio familiar fabricando guantes de catcher y equipo de boxeo de vinil, en una época donde estos materiales marcaban el auge en México. Con el tiempo, su visión evolucionó: decidió enfocarse exclusivamente en el boxeo y dar el salto hacia la fabricación en cuero genuino, apostando por una mayor calidad y durabilidad.

Esta pasión no terminó ahí. La siguiente generación tomó el legado y en los años 90 dio vida a la marca Angeles, expandiendo la línea de productos e incorporando nuevos artículos como caretas, conchas, peras y más, manteniendo siempre el enfoque en la funcionalidad y resistencia.

Hoy, la tradición continúa con una nueva generación que ha sabido respetar el origen mientras evoluciona con el mercado. Se han integrado diseños más modernos, colores más atractivos y modelos más sofisticados, sin perder lo más importante: el trabajo artesanal, la atención al detalle y el compromiso con la calidad.

Cada pieza que fabricamos refleja décadas de experiencia, conocimiento y dedicación. No es producción en masa, es un proceso cuidado que combina tradición con innovación.

En Angeles Boxing, entendemos que el boxeo es disciplina, esfuerzo y carácter. Por eso, nuestro objetivo no es solo crear equipo, sino ofrecer productos que realmente acompañen el crecimiento de cada persona dentro y fuera del ring.

Actualmente, Angeles Boxing es un taller especializado en la elaboración de equipo de alto nivel, operado por un equipo reducido de expertos que cuidan cada detalle del proceso. Bajo la dirección de Alejandro Hernández y el liderazgo de Josué Hernández, la marca continúa evolucionando con una visión clara: ofrecer productos confiables, innovadores y hechos para quienes toman el boxeo en serio.

Cada pieza que sale de nuestro taller representa experiencia, dedicación y una historia que sigue construyéndose con cada generación.


Más que una marca, somos una herencia de oficio, evolución y pasión por el boxeo.